
Sigo R que R con el violinista, rediseñando los personajes a cada minuto. Antes de morir me gustaría publicarlo en Francia y esquivar a la muerte con gracejo. Humildemente reconozco que me gustaría forrarme hasta los topes con esto de los cómics y convertirme en un magnate dicharachero, no se equivoquen, amo al arte, pero solo para algun polvo ocasional.Por cierto, no os perdais este enlace, son dibujitos de un diario que Nicolas de Crécy ha hecho en un viaje por Japón, me ha dejado entre patidifuso y estupefacto, como siempre.
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